Anabel Lee presenta su nuevo álbum en Disco 100 | Imagen de Anabel Lee
Música

Anabel Lee da el salto al rock con “Todas las vidas”

Anabel Lee se dio a conocer con la urgencia del punk y la inmediatez del indie, dos discos en los que las guitarras iban siempre un paso por delante de todo lo demás. Ahora la banda barcelonesa vuelve con Todas las vidas, su tercer álbum de estudio, y lo hace con un sonido más grande, más luminoso y pensado para llenar recintos de gran aforo. La pregunta es inevitable: ¿conseguirá Anabel Lee dar el salto definitivo a los grandes escenarios?

Del indie punk a un rock de gran formato

El disco llega encabezado por Donde nadie quiere ser el bueno, un adelanto dinámico que marca el camino del resto del álbum. Según la propia banda, Todas las vidas es su trabajo más ambicioso hasta la fecha y supone un punto de inflexión en su trayectoria.

Sus dos primeros trabajos sirvieron para asentar un directo arrollador y unas letras directas y viscerales. Ahora el cuarteto afina su discurso y mira hacia referentes como Arde Bogotá, por su contundencia, o Arctic Monkeys, por su empaque rítmico.

Un momento sin escenario y sin micrófono

Anabel Lee no se conformaron con presentar Todas las vidas desde lo alto de un escenario. En uno de los momentos de la noche, la banda bajó a tocar entre el público y el cantante prescindió del micrófono, un gesto que convirtió ese tramo del concierto en algo cercano, casi íntimo.

El ambiente fue de lo más amigable durante toda la presentación. Canción tras canción, el público se dejó llevar por un sonido que invita a bailar desde el primer acorde. Y lo más difícil de conseguir en una presentación: que la gente se marche con ganas de escuchar más.

La rabia sigue ahí, pero ahora hay ternura

Ya no son los mismos. Si en sus primeros discos la rabia lo ocupaba casi todo, en este nuevo capítulo el público descubrirá a una banda que se atreve a mirar hacia dentro y a abrazar sus propias contradicciones.

Basta con echar un vistazo a la portada para comprobarlo. Lejos de la estética agresiva que cabría esperar de una banda con raíz punk, Todas las vidas muestra a cuatro ositos de colores fundidos en un abrazo, uno por cada miembro del grupo. Eso sí, los rodea una gruesa cadena dorada. Lo tierno y lo duro comparten imagen, y la portada resume así el espíritu de todo el disco. El diseño es de los propios Albert Perdices y Víctor Mejías.

Todas las Vidas ya se encuentra disponible | Imagen de Anabel Lee

Pero que nadie espere un Anabel Lee domesticado. La actitud que los convirtió en una de las bandas más enérgicas del panorama de guitarras en España sigue intacta. Lo que cambia es la profundidad: el disco juega con el contraste entre la rabia y la ternura, y de ese choque nace su lado más humano.

Artículos relacionados

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *