Greta Van Fleet en Mad Cool: el ‘rock’ nunca morirá
Bien entrada la noche del jueves 11 de julio, Greta Van Fleet apareció en el segundo escenario del Mad Cool para despedir el día. Su turno fue seguido de la decepcionante puesta en escena de Pearl Jam, de lo que ya veníamos avisados tras sus conciertos en Barcelona. Por suerte, los estadounidenses sirvieron una exhibición de puro rock desde el primer acorde y la característica voz de Josh Kiszka consiguió que el público estuviese atento al gran show. Sin duda, salvaron el mal sabor de boca que muchos asistentes iban a llevarse a casa.
Con una escenografía minimalista, marcada por una gran espada clavada en la arena y llamas que brotaban de vez en cuando, el espectáculo de Greta Van Fleet fue un despliegue de virtuosismo guitarrero, voces prodigiosas y una atmósfera vibrante. El repertorio, que incluyó clásicos como Safari Song o Black Smoke Rising, mantuvo a los presentes en una constante montaña rusa emocional. Mientras tanto, otras canciones como Meeting the Master o Light My Love hicieron brillar la potencia vocal de Kiszka.
Cada tema estuvo interpretado con una intensidad arrolladora, como si fuera la última. Una hora después, el concierto culminó con Highway Tune, el himno que los catapultó a la fama en 2017. El público, eufórico, se quedó con ganas de más después de una actuación que confirmó que Greta Van Fleet es una de las propuestas más electrizantes del rock actual. Está claro por qué Mad Cool repite con esta banda, y no descartamos que vuelvan en futuras ediciones. Esta tarde continuarán los grupos rockeros -aunque de muy diferentes estilos- liderando el cartel del festival con nombres como Måneskin, Sum 41 o Tom Morello -guitarrista de Rage Against the Machine-, entre muchos otros. ¡Todavía quedan entradas disponibles!


