Melendi arranca en Madrid su despedida más emocionante
Veinte años después de Sin noticias de Holanda, Melendi volvió al WiZink Center de Madrid, donde ya estuvo un año antes con el mismo tour, para iniciar una despedida por todo lo alto. Lo hizo ante un recinto abarrotado en el primero de los cuatro conciertos que ofrecerá este mes de diciembre en la capital. El asturiano repasó dos décadas de carrera en un show emotivo, vibrante y sin artificios, en el que no necesitó invitados ni grandes efectos para conquistar a su público.
Desde los primeros acordes de El parto, quedó claro que la noche sería un viaje por la memoria colectiva de miles de fans. Clásicos como Con la luna llena, Mi primer beso o Novia a la fuga desataron los primeros coros, mientras que Caminando por la vida y Un violinista en tu tejado fueron recibidos como himnos generacionales. Melendi habló poco, pero cuando lo hizo, dejó momentos entrañables y guiños nostálgicos: «No sé si estamos celebrando el pasado o soñando con el futuro, pero lo estamos haciendo juntos». El concierto combinó momentos festivos con otros más íntimos, como Destino o casualidad o La promesa, con el público iluminando el recinto con sus móviles.
El medley central sirvió para recordar canciones menos habituales y dar paso a una recta final repleta de energía. Arriba Extremoduro puso el punto rockero a una noche de emociones cruzadas, y Canción de amor caducada sonó a despedida y a agradecimiento. Con Gracias por venir y Lágrimas desordenadas, Melendi cerró una noche que más que un concierto fue una celebración de lo vivido y un agradecimiento sincero. Aún le quedan tres fechas más en Madrid, pero si algo dejó claro este primer asalto es que el legado de Milindri sigue tan vivo como el primer día.



