Sidecars regresa con el sencillo A cámara lenta, el primer adelanto de su próximo disco, titulado Everest. Con esta canción, el grupo madrileño no solo presenta un nuevo sonido, sino también una nueva etapa en su trayectoria. La frase “a cámara lenta” resume perfectamente el espíritu con el que la banda ha encarado este proyecto. Sin prisas, con pausa y mucho mimo.

«Es una canción muy íntima que habla de afrontar una separación de la manera más sana y generosa posible», confesó Juancho Conejo, vocalista y productor principal del tema, a #elÚltimo. La banda ha aprovechado este parón tras casi 20 años sin descanso para componer con calma, grabar sin cronómetros y reconectar con lo que realmente les mueve: las canciones.

Lo que ofrece Everest

El nuevo álbum de Sidecars, que verá la luz en noviembre, lleva por título Everest, una metáfora de su propia trayectoria: una subida constante, con momentos de dificultad, pero siempre avanzando. Tras terminar la grabación hace ya varios meses, los músicos reflejaron que les «quema en las manos» de las ganas que tienen de compartirlo.

«Es la primera vez que nos tomamos tanta calma para hacer un disco», explicaron, «hemos podido parar un poco después de 20 años que llevábamos empalmando disco con gira». Esa pausa les ha permitido explorar nuevas sonoridades sin perder su identidad: «Hemos buscado sonidos nuevos, hemos hecho cosas diferentes, sin olvidar lo que somos».

La producción ha corrido a cargo del propio Juancho, quien ya venía involucrándose en este rol desde discos anteriores, junto a Paco Salazar. «Me metí solo en el estudio de casa para buscar nuevos caminos, y luego nos juntamos con Paco», a lo que añadió que finalmente han «conseguido encontrar un lugarcito diferente».

Una gira en pausa… pero con una cita muy especial

Aunque este verano no habrá gira oficial, el grupo no estará completamente alejado de los escenarios. El próximo 29 de julio, Sidecars actuará en el Teatro Real de Madrid dentro del homenaje a los 60 años de la llegada de The Beatles a España. Será su único concierto del verano y un hito más en su carrera. «Igual es la única plaza de Madrid que nos quedaba por pisar», comentaron con humor.

Sidecars

Sidecars, una historia que se escribe a cámara lenta

Sidecars ha construido su carrera paso a paso, desde pequeñas salas, como Siroco o el ContraClub, hasta agotar entradas en grandes recintos como el Movistar Arena de Madrid. Un crecimiento sostenido, fiel a su música y a su público. «Nosotros y nuestro público hemos crecido juntos», afirmaron.

En cuanto a colaboraciones, si alguna aparece, será por amistad: «Nunca hemos hecho colaboraciones forzadas. Si un día nos cruzamos con un colega y apetece cantar, lo haremos». De hecho, en Everest hay un guiño vocal de un amigo, pero no lo consideran una colaboración como tal, sino un juego creativo entre dos canciones.

Sidecars no ha tocado techo. Siguen escalando su Everest particular, con la misma ilusión del principio, pero con más experiencia y control. «Nuestra idea es hacernos viejos juntos y en el escenario, y creemos que lo único que puede llevar a eso son las canciones», concluyeron.

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