Mad Cool 2025: una montaña rusa musical con alguna caída de tensión
La octava edición del Mad Cool volvió a llenar Madrid de música. Con un cartel cargado de estrellas internacionales y artistas emergentes, el festival ofreció una experiencia inolvidable para los asistentes. Además, la ecléctica mezcla de géneros, que abarcó desde el rock hasta la electrónica, pasando por el pop y el indie, estuvo repartida entre seis escenarios y más de 20 conciertos cada día.
Jueves 10: Muse salva la apagada jornada
Mad Cool comenzó con Mother Mother en el escenario principal, una gran elección para dar la bienvenida. La banda prendió la mecha con su mezcla de estilos, que fue bien recibida. Con el tiempo justo para desplazarse de una zona a otra, la actuación de Royel Otis empezó en el tercer escenario. Los australianos trajeron su buenrollismo y sus temas tranquilos. También dejaron escapar risas entre los presentes con sus visuales, compuestos por frases sencillas que explican o dan indicaciones, como «la letra de una nueva canción debería ir aquí».
Sobre las 20:15 horas, llegó el turno de Gracie Abrams. La cantautora reunió a miles de fans ante el primer escenario, pero la emoción duró la mitad de lo previsto. Y es que justo en el ecuador de su espectáculo, se fue la luz. Los altavoces no se escuchaban, ni las pantallas funcionaban. Como solución, cogió su guitarra acústica y tocó tres temas para las primeras filas, que los corearon como si no hubiese un mañana. Finalmente, abandonó las tablas, pero volvió para la última canción, con el sonido aparentemente arreglado.
Tras este percance, el siguiente afectado fue Iggy Pop. El rockero intentó varias veces comenzar su actuación en vano. Molesto, se dedicó a sacar la peineta al festival mientras las pantallas del segundo escenario rezaban: «Por motivos técnicos, nos hemos visto obligados a interrumpir el espectáculo. Permanece a la espera de nuevas comunicaciones y mantén la calma». 20 minutos después de lo programado, el estadounidense pudo arrancar con T.V. Eye.
Por suerte, en el turno de Muse no hubo ningún problema técnico y el público pudo disfrutar de su maravilloso show, uno de los mejores de esta edición. El jueves cerró con Weezer, quienes se quedaron cortos tras el cabeza de cartel, y The Wombats como opción alternativa.
Viernes 11: el tercer escenario toma protagonismo en Mad Cool
Al igual que el día anterior, la segunda jornada también comenzó muy bien de la mano de Natalia Lacunza. La navarra fue uno de los pocos grandes nombres nacionales del festival y aprovechó la oportunidad para dar a conocer su discografía. Benson Boone le siguió en el escenario principal y subió el nivel. Sin duda, fue un concierto energético para recordar.
Alanis Morissette llegó sobre las 20:20 horas para mostrar su calidad sobre las tablas. Con el sol cayendo, la canadiense interpretó grandes éxitos como Ironic o You Oughta Know. A su vez, Alcalá Norte dio un show al ritmo que ya nos tiene acostumbrados en el tercer escenario. El grupo de moda no podía faltar en Mad Cool y fue, para muchos, el mejor espectáculo del viernes. Más tarde, Jet volvió al festival con un concierto que comenzó tranquilo pero cogió ritmo según avanzaba.
Los escenarios principales acogieron dos conciertos más: Noah Kahan y Nine Inch Nails. Fue el estreno del cantautor en la capital española y lo recordará para siempre, pues no faltaron emoción ni cánticos en ningún momento. Por su parte, la banda -cabeza de cartel de la jornada- reunió a decenas de miles de fieles seguidores que vivieron su espectáculo como si fuera el último.
Como alternativa, Kaiser Chiefs y Foster The People actuaron en el tercer escenario, que cada año está tomando mayor protagonismo y cuyos nombres en el cartel son cada vez más atractivos. Ambos cumplieron y llenaron la pista: mientras los primeros ofrecieron un recital animado y sin pausa, los segundos atrajeron a una mayor cantidad de personas.
Sábado 12: la noche de Olivia Rodrigo
Para los más madrugadores, el sábado solo hubo una opción: ver a Ashleys en el escenario seis. El banda fue una de las ganadoras del Mad Cool Talent by Vibra Mahou y dieron un concierto correcto para matar el tiempo. The Teskey Brothers arrancó en el escenario principal pasadas las 18:30 horas, mientras que Girl in Red encendió el tercero ante un público mayoritariamente femenino. La noruega, emocionada por pisar Madrid por primera vez, ofreció un espectáculo que quedará marcado en la historia del festival. Por otro lado, Finneas también tuvo su estreno en la capital, aunque su estilo no convenció.
El atardecer llegó de la mano de Thirty Seconds To Mars. El grupo liderado por Jared Leto puso toda su emoción en un concierto que casi no llegó a suceder por problemas con el transporte. Por suerte, sus fieles fans pudieron disfrutar de un espectáculo a la altura de un cabeza de cartel. El rock continuó en el segundo escenario gracias a Arde Bogotá. Los cartageneros presentaron himnos como La torre Picasso o Cariño en una de las noches más importantes de su carrera.
Justo después, Olivia Rodrigo apareció para confirmar por qué es una de las ídolas del pop. La joven artista fue la atracción principal de esta edición del festival, y con razón. Por último, Justice y Bloc Party fueron los encargados de cerrar este año. Mad Cool volvió a consolidar su posición como uno de los festivales más importantes de Europa.


