Arnold Schwarzenegger, en Comic-Con Málaga: «No hay ningún enemigo, no dejemos que los partidos políticos nos dividan»
La primera edición de la San Diego Comic-Con Málaga abrió su último día con un invitado a la altura: Arnold Schwarzenegger. La anunciada masterclass acabó como una entrevista con Álex de la Iglesia repasando la carrera del estadounidense. Fuera como fuese, el público mostró su ilusión por tener tan cerca al mismísimo Terminator. Pero, antes de su gran aparición, Antonio Banderas fue el encargado de arrancar los primeros gritos de sorpresa, ya que el malagueño no había sido anunciado como asistente de la convención.
«Viniendo del futuro, la leyenda… ¡Arnold Schwarzenegger!», presentó Banderas después de contar que le preparó una paella en su propia casa la primera vez que se conocieron. Ambos actores intercambiaron gestos de cariño y admiración, y seguidamente el andaluz le dio el premio de honor. «Solo quiero decir gracias por recibirme aquí, Antonio Banderas es alguien a quien admiro desde hace décadas», confesó el actor.
Acto seguido, comenzó a alabar a España: «Siempre he pasado momentos maravillosos aquí, así que cuando me invitaron a Málaga para este primer evento, dije: ‘¡Quiero ir!’. Para mí, es como volver a casa». Una retahíla de frases míticas a los que ha dado vida, como «Volveré» o «Hasta la vista, baby«, fueron saliendo de su boca y dando paso a los aplausos de los asistentes.
Del culturismo al cine
Arnold Schwarzenegger comparó el culturismo con la actuación en cuanto a que «tienes que convencer al público y a los jueces de que eres el mejor». Aseguró que todo lo aprendido como deportista pudo aplicarlo después a la interpretación, por lo que le dedicó el mismo tiempo que le dedicaba a los entrenamientos.
En cuanto a Conan el Bárbaro, el papel que le lanzó a la fama mundial, tiene claro que lo más importante para tener éxito fue «tener un gran director» como John Milius. Entre los consejos que le ofreció, el actor destacó que le pidió que estudiara películas como Los siete samuráis y que analizase a Toshiro Mifune para encontrar esa mezcla de intensidad y humanidad. «Estoy hecho por grandes directores, grandes actores y grandes fans», concluyó.
Su interpretación como Terminator también está muy ligada a su faceta como culturista: «Siempre me sentí como una máquina, así que, cuando me ofrecieron interpretar a una máquina sin emociones, encajó de inmediato».
El lado político de Arnold Schwarzenegger
Schwarzenegger es miembro del Partido Republicano de los Estados Unidos y llegó a ser Gobernador del estado de California entre 2003 y 2011. Siempre ha reflejado sus ideas políticas en público y la San Diego Comic-Con Málaga no iba a ser menos, por lo que informó sobre el gran problema que supone la contaminación que cada año «mata entre 5 y 7 millones de personas», por lo que hay que «combatirla».
El americano dio un duro mensaje contra Donald Trump y compañía: «No hay ningún enemigo. No dejemos que los partidos políticos nos dividan». Así, su paso por el evento finalizó con una frase concisa: «Nadie debería odiar».

