‘The Smashing Machine’: Dwayne Johnson sorprende con su papel más vulnerable
La semana pasada, el 82º Festival de Cine de Venecia acogió el estreno mundial de The Smashing Machine (2025), un biopic sobre Mark Kerr, uno de los luchadores pioneros de la Ultimate Fighting Championship (UFC). La película fue aclamada por público y crítica, y Benny Safdie ganó el León de Plata al mejor director. Al estar acostumbrados a verle trabajar mano a mano con su hermano, Josh, su debut en solitario despertaba curiosidad y ha confirmado las expectativas.
The Smashing Machine se presenta con una fuerte puesta en escena, dirección segura y atmósfera emocional intensa. Dwayne Johnson logra una transformación realmente convincente, hasta el punto de situarlo ya en la conversación de la temporada de premios. Da gusto ver a The Rock dejando el humor a un lado y centrado en la actuación. De hecho, se le ve especialmente cómodo en un papel que, a nivel personal, le habrá gustado interpretar. A pesar de eso, si lo que buscas es una película que ofrezca ideas nuevas, profundidad narrativa o una exploración significativa de las artes marciales mixtas o la vida de Mark Kerr, este filme se queda corto. Junto a Johnson, Emily Blunt genera la tensión en la cinta como Dawn Staples, pareja del luchador. Su interpretación dota de calidez y humanidad a la vez que forma parte de esa violencia y autodestrucción.
Por su parte, Safdie evita el efectismo del cine deportivo y prioriza los silencios y la intimidad frente al espectáculo del octágono. A nivel narrativo, sigue un esquema clásico: ascenso, caída y redención. The Smashing Machine tiene mérito en la actuación y el envoltorio visual, pero resulta menor en términos conceptuales: no innova ni desafía, limitándose a un retrato intenso y bien ejecutado que no logra trascender el género biográfico.

