Juancho Marqués presenta Canciones sin videoclip Vol. 1, su sexto álbum en solitario y octavo en total. En él, recupera su faceta más rapera y busca replantear el valor relativo de lo accesorio para centrarse en lo esencial. Después de casi dos décadas de trayectoria musical, tanto de forma individual como en Suite Soprano, el cantante ha transitado en los últimos años un proceso personal y artístico que ha desembocado en una decisión: la de poner en práctica el desapego de lo físico, desprendiéndose de los recuerdos y «trofeos» materiales de su carrera. Ha regalado discos de oro, ha quemado portadas de revistas y se ha deshecho de los álbumes originales.
A partir de esa idea de destrucción, unida a la voluntad por dejar de lado los artificios y aditivos que en ocasiones impone la industria musical, nació una nueva construcción, el germen de Canciones sin videoclip Vol. 1. Un disco en el que Juancho Marqués ha ido eliminando capas de lo superficial para regresar a la esencia de sus inicios, poniendo el foco en la pura escritura, el boli y el papel, como mandaban los cánones. Y esa ruptura con el pasado para dar paso a un nuevo comienzo queda reflejada también en las colaboraciones, con nombres como Vera GRV, Antony Z, Juan Arance o Zeballos.
Doce canciones en las que se destila la celebración nostálgica, pero agradecida, por los momentos vividos, la reivindicación personal del camino recorrido, la denuncia cargada de rabia contra las injusticias y el deseo de un futuro mejor. Porque, al fin y al cabo, cuando todo lo físico desaparece y nos enfrentamos cara a cara con la vida y la muerte, el ideal de trascender se traduce en la huella que dejan nuestros actos en el día a día.


