Un renacimiento sincero: Marquitos se reinventa con ‘Alma De Cántaro’
No tiene una peluca rubia ni es Hannah Montana, pero la historia de Marquitos puede asemejarse a la de Miley Stewart. El artista, que previamente se hacía llamar Oddliquor, se ha desprendido de las sombras para encontrar la luz en Alma De Cántaro. Un álbum de resurgimiento y evolución personal donde consolida su nueva identidad artística, acompañada con un sonido renovado de pop alternativo.
A veces, solo basta con recibir una simple colleja de tu madre seguida de un «¡Espabila, alma de cántaro!» para cambiar el chip. De ahí el nombre del álbum. Tras nueve años definiendo el sonido de la vanguardia nacional bajo el seudónimo de Oddliquor, Marquitos da un giro a su vida y hace frente a sus miedos hasta sentirse en total plenitud para mostrar su faceta más honesta.
La construcción de un nuevo sonido en Alma De Cántaro
El disco surge en un momento de crisis de identidad por el cual le llevó a cuestionarse quién era y quién quería ser. Todo lo incierto que le rodeaba: los miedos, las dudas, la incertidumbre, la ansiedad y el desgaste de estar viviendo en un bucle. Es un álbum fresco, pero si prestas atención a la composición, te puede hacer pensar. Las letras del artista siempre han hablado de verdad y honestidad, pero antes lo hacía bajo un seudónimo que ya no le representa. Las verdades duelen más cuando te las dicen a la cara y así es como quiere mostrarse Marquitos, sin ese blindaje que le caracterizaba.
Todas esas emociones cobran sentido en esta nueva etapa bajo la producción ejecutiva del propio artista y un amplio equipo creativo como son los coproductores Alan Vega, Biel Colomer, PMP, Manu Blanco, Grau, Mazzarri o Pablo Cebrián, quienes han ayudado con los arreglos de este universo sonoro. El resultado, bien cuidado, recoge la esencia urbana del artista bajo un pop alternativo, con tintes de una electrónica al estilo UK garage y drum & bass, en contraste de la suavidad del R&B y el folk.
La familia como eje central
El proyecto, compuesto por 15 canciones, sigue una línea narrativa marcada por su familia, quienes le han acompañado en cada logro y derrota. En canciones como Tina y Miguelín o Mis mejores amigos deja plasmada su admiración hacia sus padres, considerándolos como su gran apoyo emocional. El lugar seguro al que acudir cuando te persigue la ansiedad por la ambición y los aires de grandeza. Esa batalla entre el narcisismo y el síndrome del impostor de la que habla en Un 10.
El focus track es Orcasitas, su colaboración junto a J Balvin. El tema se produjo en su viaje a Nueva York como un encuentro creativo entre los artistas. Esa química ya se había forjado previamente con el éxito de Río, una canción del artista colombiano en la que Marquitos participó en la producción junto a Mazzari. Además, en esta ruta creativa por Miami, Los Ángeles, Ciudad de México y Medellín, nacieron también AURAAA y Bucle, los primeros adelantos del disco. La segunda y última colaboración del LP viene de la mano de West Srk con la fresca Thanx God.
Alma De Cántaro no es un debut más de un artista emergente, es una carta de presentación desde un punto de madurez que le ha hecho ver con perspectiva el camino que quiere seguir. La vida es eso, sentirse pleno con quién eres sin olvidar quién fuiste, ODDLIQUOR. Al final, los que triunfan son los que se atreven a dar el cambio y así lo ha interpretado Marquitos con este disco: sin filtros y sin intenciones, simplemente honestidad.


