Paula Echevarría y Violeta Mangriñán, madres trabajadoras
Paula Echevarría y Violeta Mangriñán tienen tres cosas en común: ser la fiel imagen de Pantene, tener una melena envidiable y haberse convertido en unas madres trabajadoras de éxito. La actriz y la influencer cuentan con diversos logros a sus espaldas mientras compaginan la vida familiar y el cuidado de sus hijos. En #elÚltimo, hablamos sobre ello durante la celebración del 25 aniversario de la marca, al que también acudieron Mónica Morán (más conocida como Monismurf), Marta Peñate y Alexia Rivas, entre otras personalidades.
Paula Echevarría, la familia por delante de todo
La décima edición de Got Talent España ya es una realidad. Telecinco confirmó la vuelta del programa, que en junio comenzará su grabación, con un cambio en el jurado: Edurne será sustituida por Tamara Falcó. Paula Echevarría está «deseando conocer» a la nueva compañera y reunirse con los conocidos. «Todo el mundo me ha hablado muy bien de ella, seguro que me lo paso muy bien con ella», comentó sobre la marquesa de Griñón, «es una chica muy propensa a divertirse, muy sonriente… a mí me gusta la gente que sonríe mucho».
Los últimos trabajos actorales de Paula Echevarría datan de 2019 y, con el embarazo de Miguel, su segundo hijo, en 2021, no ha retomado esta faceta. Sin embargo, espera que «pronto» pueda volver a rodar, ya que se siente «capacitada para salir del hogar durante muchas horas y jornadas maratonianas». Sus trabajos de los últimos años han estado condicionados a la cercanía del hogar familiar, por lo que ha rechazado muchas propuestas. «He antepuesto, por encima de todo, la vida familiar», aseguró a #elÚltimo.
Violeta Mangriñán, conciliación familiar y laboral
Violeta dio a luz por segunda vez el pasado mes de febrero y ahora cuenta con dos hijas en casa: Gala y Gia. «Me ha pillado en un momento de mucho trabajo que no puedo decir que no, porque las oportunidades vienen y no sabes si vuelven», explicó. También recalcó que cada día trata de conciliar y compaginar la vida familiar con la laboral: «Todas las madres y los padres que trabajamos fuera de casa tenemos que hacer malabares con nuestro tiempo».
Ahora está inmersa en la apertura de Maison Matcha, su primera cafetería en Madrid, además de buscar una nueva casa en la capital. Entre sus planes está dejar el hogar de Valencia, que construyó desde cero con tanta ilusión. «La casa de Valencia al final tendré que alquilarla o venderla, porque tenerla vacía no tiene ningún sentido», dijo a #elÚltimo, «es verdad que quise mantenerla un tiempo para disfrutarla, pero me estoy dando cuenta de que no voy tanto como quisiera, porque mi trabajo y mi vida aquí (Madrid) me lo impiden». Además, Violeta tiene claro que sus «prioridades ahora son otras» y que con dos niñas no puede «estar viajando toda la semana fuera».


