Nuevo orden
Naian González Norvind y Fernando Cuautle son Marianne y Cristian en 'Nuevo orden' / A Contracorriente Films
Cine

‘Nuevo orden’: pobres contra ricos contra militares

Durante toda la película tuve una sensación rara de que había algo que no cuadraba. No es que Nuevo orden (Michel Franco, 2020) aburra, para nada, simplemente me faltaban piezas. Es como si la cinta no estuviese terminada, como si leyeras un guion al que le faltan hojas. Unas páginas del principio, otras por la mitad, algunas del final… Una historia incompleta.

Realmente no comprendo quiénes son los buenos ni quiénes son los malos. ¿Los únicos buenos son Marianne (Naian González Norvind), el ama de llaves, su hijo y la pareja que trabajó hace años en la casa? ¿Son buenos simplemente porque se apoyan entre sí?

En este conflicto entre ricos y pobres en el que se ambienta, no hay bando bueno ni bando malo. Pero, ¿por qué lucha cada uno? La clase obrera ataca y roba a la clase alta, no existe ningún tipo de manifestación y los mensajes que dejan por Ciudad de México no van más allá del «pinches ricos». El director dijo que se había inspirado en movimientos como el Black Lives Matter o los chalecos amarillos para su «nuevo orden». Además, ha elegido el color verde para representar a los manifestantes, el mismo que simboliza la lucha feminista en América Latina. Todavía no he visto que ninguna de estas manifestaciones haya llegado al punto de asesinar sin piedad, maltratar a cualquiera que se ponga por delante ni robar todo lo que puedan.

Por otro lado están los militares, que tampoco tienen un líder ni unos objetivos claros. Finalmente, todos los grupos se mueven por lo mismo: dinero. Michel Franco dijo que no quería plasmar sus ideología política en la película; creo que no es posible situar esta distopía en ningún punto de la línea entre la izquierda y la derecha.

La primera mitad de Nuevo orden es pausada, en cuanto el espectador se sitúa en su contexto, aparece esta lucha que hace perder el hilo. Aún así, con la aparición de los manifestantes, el giro que da atrapa por la crueldad que tiene cada personaje. El problema no es la construcción de los personajes -cuyos actores cumplen por completo-, sino de su contexto social, tan irreal que no es posible entender.

Estreno en cines: 19 de febrero.

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