Duki engrandece la leyenda en el Estadio Santiago Bernabéu
El concierto de Duki anoche en el Estadio Santiago Bernabéu fue histórico. No solo por el nivel del show, sino por todo lo que significa. Con este espectáculo, se convierte en el primer argentino y rapero en llenar el hogar blanco, pero también da mayor relevancia al trap y al género urbano, así como al gusto musical de todos los jóvenes que asistieron. Desde que participaba en las batallas de gallos en El Quinto Escalón hasta ahora, el artista ha llevado, muy orgulloso, su música y su bandera por todo el mundo y ha abierto las puertas a sus amigos y compañeros de la escena.
Duki salió acompañado de una banda que da un toque rockero a su repertorio -más de 40 temas para la ocasión- y columnas de fuego que ardieron a lo largo de las casi dos horas y medias de show. Hubo muchas colaboraciones sobre el escenario, pero algunas destacaron especialmente. La primera, con Emilia, su pareja, para cantar Como si no importara pegados y derrochando amor con sus miradas y gestos. También aparecieron otros como Nicki Nicole, Jhayco, Lucho SSJ, C.R.O. o Dano -en total, fueron más de una decena de invitados-. Sin embargo, el momento más inesperado y sorprendente fue la formación de Modo Diablo, el trío que formaba el argentino junto a YSY A y Neo Pistea. Todo un regalo de tres canciones que es muy difícil de ver en España.
Aunque el orden de las canciones escogidas para esta fecha especial podría haber sido más adecuado, pues mezcló las más energéticas con el reggaetón e incluyó varios momentos de melodías lentas, el público lo dio todo. Bizarrap puso el detonante con Malbec y la sesión 50, que dejaron a los asistentes listos para despedirse con Givenchy y She Don’t Give a Fo.



