La Zowi
La Zowi inaugura el ciclo Carrete / Óscar Gil
Música

La Zowi, no apta para todos los públicos

«No mojéis mucho las sillas que luego hay que desinfectarlas». Así comenzó La Zowi su concierto dentro del ciclo Carrete, una frase que contiene toda la esencia de su show. Porque La Zowi no da un concierto, ofrece un show, que no es lo mismo. Ella canta sobre una grabación completa de la setlist -un estribillo, frases sueltas y un puñado de palabras más- y con el autotune activado. Defiende el trap y el perreo por encima de todo, y asegura que hace «música pa’ putas». Me habría encantado contar cuántas veces dijo «puta» durante los 40 minutos que estuvo en el escenario. «Yo soy vuestra puta, que lo sepáis», dejó claro.

Mark Luva, DJ de La Zowi, fue el primero en subir al escenario para ofrecer una sesión de 20 minutos. El público comenzó a darlo todo con los primeros minutos de Luva, perreando en las sillas -en este año de pandemia, nunca he visto a gente perreando en un asiento con tanto estilo-, pero los asistentes comenzaron a impacientarse y llamaban a La Zowi para que saliese. La cantante apareció tras muchos gritos y empezó con un nuevo tema de La Reina del Sur, su próximo mixtape. «Os juro que a la próxima os escupo a todos en la cara», prometió.

A La Zowi la acompaña un grupo de bailarinas con las que perrea. «¿Pa’ qué quiero un novio teniendo a estas niñas?», se preguntó. También asistió GOA para cantar Indecente con ella. La cantante cuenta con un público muy fiel y muy variopinto, que no se quejó cuando terminó el concierto con un «muchas gracias, Madrid, por venir» y sin volver cuando pidieron otra canción -aunque hubo varias caras de asombro-. Eso sí, el último tema que cantó fue Sugar Mami, que volvió a empezar cuando llegó a la mitad porque «vamos a disfrutar de esta canción».

En definitiva, La Zowi no es para todos los públicos. Quien va a verla sabe qué se va a encontrar, pues es más que conocido su afán por llamar a todo «puta» y mover su cuerpo por encima del escenario con la menor cantidad de ropa posible, sin un ápice de pudor. Para los seguidores de esta nueva ola del trap español liderada por artistas como Bad Gyal -o para una noche de discoteca-, La Zowi cumple con todas las expectativas y ofrece exactamente lo que el público espera: perreo intenso.

Fotógrafo: Óscar Gil.

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