Bejo
Bejo después de poner en pie al público / Deivi Ruiz
Música

Bejo trae de vuelta la esencia Locoplaya

Es difícil subir los ánimos a un público sentado, sobre todo cuando tu show se basa en dar botes y animar a la peña a base de interactuar físicamente con ellos. Este es el mayor reto al que se enfrentan los artistas desde que volvieron los conciertos en pandemia, y algunos lo llevan mejor que otros. Para los músicos que prefieren los espectáculos tranquilos e íntimos, les viene de perlas, pero cuando son géneros como el rap o el reggaetón, este hándicap les corta las alas. Esto es lo que vivió Bejo en su vuelta a los escenarios, pues la «nueva normalidad» conlleva estos cambios a los que, por desgracia, tenemos que acostumbrarnos. «Qué raro es hacer esto para gente sentada», aseguró.

Al canario le costó arrancar. Comenzó con temas de rap más puro como Rap largoSílaba tónica R.I.P., y no fue hasta que cantó Andando al Andén que el ambiente empezó a calentarse. «¿Se lo están pasando bien?», preguntó varias veces, «les veo tímidos, si se la saben canten también», animó a los asistentes. También presentó Cambiar el mundo, su último single, que cuenta con un videoclip lleno de dibujos propios de Bejo. «Me traje unos cuadritos y todo, para darle un toque Art Attack«, bromeó. Algunos de ellos estaban decorando el escenario, unas pinturas que tuvieron su propia exposición en el Matadero de Madrid el pasado mes de enero.

El tinerfeño no vino solo -contó con el apoyo de DJ Pimp todo el espectáculo-, como muchos esperaban. Locoplaya al completo subió al escenario para darlo todo con Esa carita que me llevas. «Aunque estemos desaparecidos, vamos a volver con todo», advirtió Don Patricio antes de irse. La esencia humorística del grupo invade también la música de Bejo, que opta por un rap mucho más cómico y desenfadado que el serio y tradicional español, un soplo de aire fresco que trajeron estos tres canarios hace unos años desde las islas al resto del país. Esa actitud fue lo que provocó carcajadas en el público cuando paró varias veces Fiesta en la terraza para echarse gel hidroalcohólico en las manos y frotarse muy bien entre los dedos. «Hay que darle un poco de humor a la situación, pero esto es serio, lo de los dedos es importante», contó después de la canción. También invitó a Luna Ki, quien salió de una caja para interpretar Dolphin.

Bejo se despidió poniendo a todo el público en pie -literalmente- para bailar y hacer un poco el tonto, para «sudar la camiseta» y dejar el buen sabor de boca de que este tipo de shows no morirán por mucho que la gente tenga que sentarse.

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