La nostalgia se apodera del Tomavistas
Tomavistas celebró su décimo aniversario ante 25 000 personas este fin de semana. El récord de asistencia se ha logrado gracias al cambio de recinto, del Parque Enrique Tierno Galván a la Caja Mágica, que permite más aforo y una distribución diferente, lo que también ha admitido la inclusión de un cuarto escenario. Sin embargo, el crecimiento del festival deriva en su generalización, es decir, la masificación lo convierte en uno más entre la amplia oferta musical. Esta octava edición ha perdido las singularidades que caracterizaban al evento, como un ambiente familiar y relajado.
El cartel estuvo predominado por grandes bandas de entre los 90 y principios de los 2000, lo que atrajo a un público llamativamente mayor. En definitiva, esta edición de Tomavistas llamó a la nostalgia y dejó a los adultos volver a su juventud por un par de noches, especialmente con el concierto de Los Planetas recordando su primer álbum, Super 8. Además, debido a la cantidad de artistas extranjeros -con letras en inglés- presentes en el line up, ha sido el año con más turistas entre los asistentes.
Arranque de Tomavistas
El viernes 24, el festival abrió sus puertas con la banda estadounidense La Luz, que presentaron por primera vez en España su quinto disco, News of the universe, sobre el escenario Tan de Madrid como Tomavistas. Después, fue el turno de Repion, que descargaron su rabia juvenil con nuevas canciones e, incluso, una versión de Inevitable de Shakira. Mientras tanto, los ingleses The Reytons ofrecieron un directo de alto voltaje con su álbum Ballad of a babystander.
Pasadas las siete de la tarde, comenzaron los platos fuertes para, como indicaba antes, el público objetivo de esta edición. El regreso de Standstill emocionó a sus fieles seguidores, pero su indie más purista desplazó al resto del público hasta el concierto de Bodega, quienes conquistaron al público con su divertido y llamativo post punk. La veteranía continuó en los escenarios principales con Dinosaur Jr., que carga con 40 años de trayectoria, y la juventud siguió al otro lado con Hinds. La banda femenina adelantó algunas canciones de su próximo disco, Viva Hinds, y demostró su excelente directo con las nuevas incorporaciones: Mira Paula al bajo y María Lázaro -del grupo Trashi– a la batería.
Una primera jornada llena de clásicos
Después, fue el esperado turno de Los Planetas, que acapararon a la mayoría de los asistentes, pues, desde primera hora de la tarde, sus fans se dejaron ver con diferentes camisetas del grupo y de Super 8. Como contrarrespuesta, una pequeña parte -el público joven- escogió disfrutar de Alcalá Norte, la banda madrileña del momento. Tras la cancelación de Dry Cleaning por motivos de salud, Tomavistas hizo un muy buen movimiento al confirmar a esta formación como sustitución. Todos los miembros demostraron un gran carisma sobre el escenario y calidad musical.
Los siempre efectivos Editors pusieron a todos a saltar con temas emblemáticos, como Munich o Karma Climb, confirmando por qué son cabezas de cartel allá donde van. Por otro lado, Melenas destilaron rock en su primera visita al festival y presentaron su álbum Ahora. Más tarde, Baiuca trajo su Galicia natal a la capital con su mezcla de folklore tradicional y electrónica de vanguardia, a la vez que Joe Goddard, miembro fundador de Hot Chip, hizo gala de su magia electrónica para llenar la Caja Mágica de house y pop.
Cerró la noche la envolvente electrónica del dúo francés The Blaze, que actuó por primera vez en Madrid, sobre el escenario principal, y Pipiolas presentó su último trabajo No hay un Dios, al otro lado del recinto.
Segundo día de Tomavistas
El sábado 25, Lætitia Sadier & The Source Ensemble abrieron esta segunda jornada de festival con la presentación del LP Rooting for Love. Justo después, Bum Motion Club ofreció un show envolvente entre el post punk, el dream pop y el shoegaze, todo un deleite para los presentes. Mientras tanto, el sensible folk de Villagers estuvo presente en un directo calmado y delicadamente bello donde presentaron su recién publicado álbum, That Golden Time. Tomaron el relevo el rock andaluz de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba y el folk rock de Hurray for the Riff Raff en su único concierto en España.
Mientras el sol comenzó a ocultarse y las temperaturas bajaban, Aiko el Grupo llegó al escenario Johnny Walker. Interpretan su rrriot punk con tanta energía que la guitarrista y vocalista Teresa Iñesta rompió hasta tres cuerdas de diferentes guitarras. Al otro lado de la Caja Mágica, Belle and Sebastian repasaron sus casi 30 años de trayectoria en una radiante actuación que culminó con una veintena de personas del público subidas al escenario para bailar con la banda.
Despedimos la octava edición del festival
La fresca propuesta de Cariño, en su tercera visita a Tomavistas, volvió a seducir a todos con el pop descarado, juvenil y enérgico que solo derrocha hits. Por otro lado, la psicodelia setentera de Los Estanques transportó al público al universo de Uve, el disco que publicaron el día anterior. La noche continuó con el 40 aniversario de The Jesus and Mary Chain, quienes tocaron temas icónicos como Just Like Honey, Cracking Up o The Living End. A la par, el pop sesentero de Adiós Amores logró sumergirnos de lleno en su personalísimo universo musical
Alizzz cerró el escenario Vibra Mahou con la presentación oficial en Madrid de su álbum Conducción temeraria, que solo contará con tres conciertos este año. Para esta ocasión especial, contó con la colaboración del argentino Conociendo Rusia en el tema En tu casa o en la mía. Una parte de los asistentes optó por disfrutar de la londinense Georgia, que ofreció un vibrante show repleto de pop electrónico, sonidos dance y sintetizadores. Por último, la banda francesa Phoenix conquistó Tomavistas con su arrollador carisma y esa particular mezcla de indie, new wave y synth pop. El concierto cerró con su cantante, Thomas Mars, bajando del escenario para hacer crowd surfing hasta la mitad del público. A su vez, Rocío Saiz, puso el fin de fiesta con los temas de su último disco, Autoboicot y descanso.



